Durante este mes, nuestros estudiantes participaron en un taller orientado a reflexionar sobre la importancia de reconocer y valorar las diferencias que hacen única a cada persona.
A través de distintas actividades, conversamos sobre cómo las etiquetas y los juicios apresurados pueden influir en la convivencia, promoviendo la empatía, el respeto y la comprensión de las diversas formas de aprender, sentir, comunicarse y enfrentar los desafíos del día.
Porque una comunidad inclusiva se construye cuando aprendemos a comprender antes que juzgar.

















